Andrea Trotta
Aun así, soy
Fragmento de la instalación interactiva que exhibiré durante los meses de abril y mayo de 2012 en el espacio de exposiciones de Canal 7. la TV Pública.
Esteban Cardinaux se encarga del trabajo de arte electrónico. Es quien hará posible que sea ¡realmente interactiva!
Siembra
recibiendo cosecha transmisión de energía
fotos Yésica "Peque" Pradás
foto Silvana Canziani
ver nota en Revista de Cultura Ñ
http://www.revistaenie.clarin.com/arte/avenida-corrientes-performers-daniel-acosta_0_593340899.html
http://www.revistaenie.clarin.com/arte/avenida-corrientes-performers-daniel-acosta_0_593340899.html
Sembrar es esparcir semillas para germinen y den frutos las plantas.
Sembrar es cubrir con algo un espacio... Todos sembramos algo en los otros. En
la ciudad, aunque la cotidianeidad no permita que lo advirtamos, sembramos. La
siembra involucra una relación única e irrepetible entre el o la que da y aquél
o aquella que recibe. Y es apenas un
instante. Difícil de asir. Sin embargo, sembrar lleva tiempo. El espacio
urbano, abigarrado en imágenes, quebrado por el dinamismo y lo estentóreo, no
da lugar a que desnaturalicemos el automatismo con que hacemos todo. Sin
embargo, de vez en cuando, se abre paso el goce de la cosecha.
Andrea Trotta
17 de noviembre de 13 a 21
1er encuentro de performance en UMBRAL e-Arte
Andrea Trotta, "La espera", performance sonorizada en vivo por Esteban Cardinaux, septiembre 2011
Fotos de Nelda Ramos
Hacerse un cuerpo
Ensayos con cámara compacta.
En El espectador emancipado, de Jacques Rancière, leí que nunca ha sido cuestión del dominado "tomar conciencia de los mecanismos de dominación, sino hacerse un cuerpo consagrado a otra cosa que no sea la dominación". Y me resultó apropiado comenzar a construir nuevos cuerpos.


Elegí herramientas, para la construcción de esos cuerpos, que constituyeran, además, un elemento ideológico. Son las típicas herramientas asociadas al género para el sentido común. Como si el oficio fuera en sí una cuestión de lo "femenino" o lo "masculino". Esta elección fue hecha para ajustarla a la anécdota que Rancière describe en El espectador emancipado.
En El espectador emancipado, de Jacques Rancière, leí que nunca ha sido cuestión del dominado "tomar conciencia de los mecanismos de dominación, sino hacerse un cuerpo consagrado a otra cosa que no sea la dominación". Y me resultó apropiado comenzar a construir nuevos cuerpos.
Elegí herramientas, para la construcción de esos cuerpos, que constituyeran, además, un elemento ideológico. Son las típicas herramientas asociadas al género para el sentido común. Como si el oficio fuera en sí una cuestión de lo "femenino" o lo "masculino". Esta elección fue hecha para ajustarla a la anécdota que Rancière describe en El espectador emancipado.
Sobre mí
Las cosas del decir


Desde el comienzo me interesé por el sujeto inmerso en una sociedad de la que no puede escindirse y que a su vez le resulta ajena. Así surgieron los “Cuerpos religiosos”, hombres y mujeres predefinidos como tales por una sociedad consumista que infiere sobre nuestros cuerpos desde pequeños con juguetes diseñados para “corregir” la sexualidad, por ejemplo. En otra oportunidad los “Sujetos” fueron los personajes con quienes los espectadores se identificaron no siempre de manera grata.
El presente proyecto que les entrego trae un poco de cada uno de los elementos anteriores, sólo que ahora, con toda esa carga simbólica, compleja, única y determinada en alguna de sus instancias por la sociedad, aparecen sujetos que pretenden comunicarse.
El inabarcable mundo de signos que se presentan frente a nosotros nos habla del triunfo comunicacional. Sin embargo, es esa misma multiplicidad de símbolos y mensajes lo que conforma múltiples formas de percibir, con lo cual, cada discurso emitido dispara interpretaciones impensables. Queda así, quien habla, muchas veces solo, enroscado en su propia narrativa.
Fotografía: Eyelén Giacobbe
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