SALUDOS CORDIALES Primera Edición
La Casona de los Olivera
coordinación Laura Victory
"En la saturación de información hay vidas que se nos pierden.
Según el observatorio Mumala, entre el 1 de enero y el 31 de mayo se cometieron 124 femicidios, 71 durante la cuarentena."
La Casa en Cuarentena (puede ser el peor lugar del mundo)
Andrea Trotta
11 artistas
11 miradas diferentes
Carolina Marta De Simone/ Alfredo Rosenbaum/ Roma Vaquero Diaz/ Nelda Ramos
Mache Figini/ Walter Brovia/ Andrea Trotta/ Martin Hermida/ Gabriela Muollo
Andrea Cárdenas/ Laura Victory
La acción, que se llevó a cabo al día siguiente del 3 de junio, la enorme marcha de #NiUnaMenos, consistió en enumerar, una a una, las víctimas del femicidio del año 2012.
Sobre un círculo de carbón tiendo mi cuerpo y comienzo a contar. Primero despacio, con una voz casi imperceptible. La voz va aumentando a medida que crece la tensión y el tiempo. Al llegar al número cientocincuenta la garganta se exaspera y termina la enumeración en un grito desaforado, doloroso. Mi cuerpo tiembla y mi rostro se enrojece.
Al tratarse de asesinatos que no siempre se enmarcan bajo esta caratula, pensemos que la Ley 26791 que adjudica este agravante a los homicidios cometidos contra mujeres se derogó en diciembre de 2012, los datos varían. El número 252 lo vi escrito en un cartel que portaba una mujer en la marcha. En la ONG La Casa del Encuentro se denuncian 255. De todos modos, es escalofriante.
Fragmentos de la acción realizada en torno a la marcha Ni Una Menos. 4 de junio de 2015
Registro con celular: Tarek Riahi. Registro fotográfico: Catalina
Llegué a Peras preparada para
accionar, invitada por Tzitzi Barrantes para su proyecto Qué nos hace nacer? y
me sorprendió el piso cubierto de palabras que estaban directamente
relacionadas con los elementos que yo llevé para mi acción. No era
una relación simplemente lógica, ya que estábamos convocados por
el mismo tema, sino que el material y el origen de las palabras de
ese piso venían del mismo lugar, no de la propia experiencia de
ninguno de los artistas, sino de las experiencias de quienes habían
padecido el horror del terrorismo de Estado en carne propia.
Mi acción consistió en leer Cadáveres
de Néstor Perlongher, un poeta, sociólogo militante del Frente de
Liberación Homosexual y de izquierda, que escribió este poema en el
viaje a su exilio en Brasil. Leía el poema evitando la palabra
"cadáveres", la cual se iba llenando con los rostros de
los desaparecidos que sacaba de mi morral, imágenes que vengo recortando del periódico
Página12 desde hace casi diez años. También tenía recortes
de la obra Nosotros no sabíamos de León Ferrari. Todo ello se iba
acumulando en el suelo formando un montículo importante que
representaba la palabra que del poema no leí. Muchos, muchísimos.
Todos jóvenes, muy jóvenes.
en Peras de Olmo, 1 de diciembre de 2014. fotos Robert Peyote Paredes